(placeholder)
(placeholder)
(placeholder)
(placeholder)
(placeholder)
(placeholder)
(placeholder)

Sé por experiencia que, si me falta algo, puedo conseguirlo si voy en pos de ello, si ahorro para comprarlo, si trabajo con tesón para merecerlo; pero jamás si espero a que me caiga del cielo. Desde luego, también hay que tener suerte, aunque me he dado cuenta de que, cuanto más trabajo, máull ‡s suerte parezco tener. Además, parte de la felicidad está en la búsqueda.

Como decía mi tío Benny: "No es el azúcar lo que endulza el té, sino el acto de revolverla".

—Sam Levenson, en


You Can Say That Again, Sam!

Los líderes ordinarios creen que gobernar consiste en asistir a reuniones y conferencias, hacer llamadas telefónicas e imponer reglas y decisiones. Los líderes extraordinarios, en cambio, saben que se trata de una vocación superior. "Las ideas son la esencia de la política", afirma Tony Dolan, redactor de discursos del ex presidente Reagan. "Son las grandes fuerzas motoras de la historia".

—Ken Adelman, Tribune Media Services


Pierde su tiempo quien escribe para niños en forma condescendiente. Los niños son exigentes y merecen respeto, no condescendencia. Son los lectores más atentos, curiosos, ávidos, sensibles, ágiles y fáciles de agradar del mundo entero. Aceptan, casi sin reservas, cualquier cosa que uno quiera presentarles, siempre y cuando se haga con sinceridad, valentía y claridad.


Algunos autores de libros para niños deliberadamente evitan usar palabras que, a su parecer, los niños desconocen. Esto mutila la prosa, y mucho me temo que termina por aburrir al lector. Los chiquillos siempre están dispuestos a todo. Les encantan las palabras que los obligan a esforzarse, a condición de que les sean presentadas en un contexto que capte toda su atención.

—E. B. White, en The Writer's Chapbook, compilado por George Plimpton



La confianza en uno mismo da una gran tranquilidad. Cuando la tenemos, no sufrimos tensiones ni angustias. No la tenemos cuando tratamos de ser lo que no somos. Así, no sorprende que carezcamos de ella si vivimos una mentira. Al darnos cuenta de que lo mejor que podemos aportar a cualquier situación es ser nosotros mismos, nos tranquilizamos. Los arrogantes manifiestan una alarmante falta de seguridad interna. No saben lo que tienen que ofrecer. Cuando sabemos lo que tenemos que ofrecer y lo aportamos a todas las situaciones, estamos haciendo lo único que necesitamos hacer.

—Anne Wilson Schaef, en

Meditations for Women Who Do Too Much


Si todo resultara como yo quisiera, jamás experimentaría nada nuevo; mi vida sería una interminable sucesión de éxitos insípidos.

—Hugh Prather, en Notes From Myself

Temas de Reflexión

2a. Parte