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Casi todo el mundo se pasa la vida tratando de controlar su peso, y eso se manifiesta en una serie de altibajos.

Algunos estudios recientes     han mostrado   que, poco después de casarse, las mujeres  suben  de peso en promedio  2.5  kilos, y los hombres alrededor de dos. La dietista Evelyn Tribole, autora del libro Eating on the Run ("Comiendo de prisa"), sospecha que el aumento se debe a que los recién casados descuidan el ejercicio habitual con tal de pasar más tiempo el uno con el otro. Para no caer en esta trampa, la especialista sugiere que hagan ejercicio juntos. Las actividades que pueden realizarse con otras parejas, como el tenis o los bolos, son un buen recurso, al igual que las caminatas nocturnas después de la cena.

Pero si uno de los dos termina haciendo ejercicio solo, no debe claudicar.

Sin embargo, la mejor manera de conservar la línea es ingerir  alimentos con poca grasa y poco azúcar. "Estos alimentos tienen menos calorías", de suerte que ambos cónyuges pueden comer más".

El truco para lograr que una dieta con bajo contenido de grasas resulte apetitosa consiste en cambiar gradualmente: comience con una comida de este tipo a la semana, que incluya verduras y frutas, pan integral o cereales enteros, y aumente la frecuencia poco a poco.


pareja jugando
cambio de alimentacion gradual

Cuando se corre más riesgo de engordar